¡ALGUIEN SE ACHICHARRA!
Para empezar, decir que no nos gustan las subvenciones, o mejor dicho, no nos gusta el sistema que se utilizan para repartirlas.No nos importa que se subvencione el deporte que está constituido, y según establece la ley, como “sin ánimo de lucro”. Pero no nos gusta tanto, que se subvencionen aquellas sociedades mercantiles o sociedades anónimas deportivas (SAD), donde por definición su fin es “el lucro” y repartir beneficios, si los hubiere.
Para entrar en materia diremos que es “muy grave” que el Cabildo de Tenerife pretenda abonar una deuda de 600 mil euros a una empresa privada, porque eso son los que son las SAD “empresas privadas”, como es la del Tenerife Baloncesto; que temporada tras temporada ha generado un déficit insultante. Una empresa, que se ha convertido en “la más subvencionada del deporte”, proporcionalmente, de la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
Tal dispendio pecuniario, a modo de subvención, hacia esa SAD, se ha convertido en un agravio comparativo, y que no se justifica, si tenemos en cuenta: a) El casi inexistente apoyo social que tiene. b) El escaso número de espectadores que asisten a sus encuentros, y c) Los nulos impactos publicitarios que genera la misma.
Además, el Tenerife B SAD, tiene una sentencia que revoca todos sus acuerdos tomados de dos años atrás, hasta la fecha, anulando su última ampliación de capital. Una entidad, que a través de sus rectores, han “mentido” públicamente y sistemáticamente, diciéndonos que su estado de cuenta era positivo.
El Cabildo de Tenerife, se le presume entre otras cosas, como una “herramienta de convivencia” y no de “confrontación” ni de “exclusión”, de tal manera que con su actitud de apoyar desproporcionadamente al Tenerife B. SAD, genera un agravio comparativo y por extensión suscita un rechazo de una parte de la población.
Aquellos que han realizado un esfuerzo loable, aquellos que han trabajado dedonadamente, aquellos que han generado unas cuentas saneadas, se les margina y se les extorsiona veladamente.
Estas son las dos caras de la moneda, mientras “uno” se achicharra, el Tenerife B. SAD, el otro, el Club Baloncesto Canarias, crece como Club en todas sus facetas.
Pedimos que se nos trate con dignidad, con equidad y que se respete el derecho a existir como Club Baloncesto Canarias, ya que esta entidad de 70 años de historia es un “instrumento de aglutinamiento y no de enfrentamiento”.
El titulo del articulo se me antoja que tiene doble sentido achicharra con lo de chicharro... ¡sigan por esta linea! los felicito.
ResponderEliminarYo lo tengo claro, cuanto mas arriba estemos, mas credibilidad tendremos, desgraciadamente es asi.
ResponderEliminarVamos Canarias. A por la ACB