HAY QUE SABER GANAR JUGANDO MAL.
Partido malo del C.B. Canarias, pero también así, hay que saber ganar, inclusive cuando el arbitraje, una vez más demostró su falta de calidad.
En los prolegómenos del partido, los aficionados nos enterábamos de la desagradable sorpresa, que nuestro entrenador, Alejandro Martínez, había sido sancionado por el Comité de Competición de la Federación Española de Baloncesto (FEB), después de que el pasado domingo, los árbitros en el encuentro en Zaragoza le retiraran a ambos entrenadores sus correspondientes licencias, por “un rifirrafe” que mantuvieron al finalizar el partido.
No vamos a disculpar la sanción, lo que sí decimos, que es desproporcionada, después de presenciar en el Juan Ríos Tejera, a un entrenador, de una entidad que se desangra, y de cuyo nombre no nos queremos acordar, donde su talante en la cancha fue violento; rompiendo una silla, arrojando un banderín de faltas, etc. siendo merecedor como mínimo, de la misma sanción impuesta a Alejandro Martínez. Esta FEB, no sólo fabrica malos árbitros sino que también, fabrica esperpénticas decisiones.
Sin tiempo a nada, ya que la notificación de sanción llegó el mismo día del encuentro (viernes, 19), fue el técnico Israel Martín, ayudante de Alejandro Martínez, quien se tuvo que sentar en el banquillo, que no lo hizo nada mal.
El C.B. Canarias comenzó muy fuerte desde el inicio del partido, apoyándonos en Jakim Donalson y Richy Guillén. Jakim, imponía respeto en la pintura repartiendo a diestro y siniestro, unos gorros estratosféricos. El primer parcial se consiguió en tan solo cuatro minutos 10 a 4. Un tiempo muerto del entrenador Juan Pablo Márquez no impidió llegar a una diferencia de 20 a 9 en el marcador, sobre todo al acierto desde la línea de 6,75 y de la citada intimidación de Jakim Donaldson que coartaba a los pívot tarraconenses.
Pero el juego del C.B. Canarias, cayó en un desacierto notable, en el segundo cuarto donde por primera vez los tarraconenses se pusieron por delante en el marcador, 25 a 26 en tan sólo un minuto y medio. Y acto seguido, los mejores minutos del Servindustria Tarragona 2017 que sirvieron para poner una nueva máxima, un más 7, 27 a 34. Hess, fue el jugador más acertado de nuestro rival, era quien tiraba del carro.
En el tercer cuarto, tanto Jakim como Richy comenzaron a demostrar su condición de MVPs de la Adecco Oro, y entró en escena, alguien a quien siempre hemos esperado; Dan Cage, y que el rival no esperaba, anotando en momentos claves, convirtiéndose en unas de las figuras del partido.
La Fiebre Amarilla empezó a empujar, presionando al rival y a los árbitros (Que penosa actuación) y nuestro juego recobró vitalidad y velocidad. Justo en el ecuador del tercer cuarto, nos pusimos por delante, 56 a 55.
En el último cuarto, se dio el hachazo definitivo, en 4 minutos dimos la vuelta al marcador y conseguir una ventaja muy importante, 72 a 65 . La cuarta falta personal de Hess, desquiciado, por la buena defensa de Nacho Yáñez, fue diluyendo el juego visitante, a pesar de la última reacción que ajustó el marcador en el último minuto y medio, y que solo sirvió para mantener nuestra racha en la Catedral del Baloncesto Tinerfeño; el Juan Ríos Tejera ganando por 86 a 79.
Por último, ni la muerte de la sardina, sirvió para que la Fiebre Amarilla dejara de asistir al pabellón.
¡Enhorabuena Afición! ¡Enhorabuena Equipo!


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